diumenge, 5 de maig de 2013

Mujeres de Nepal


Los días 3 y 4 de mayo (viernes y sábado) visitamos tres centros de acogida de niñas: la Kumari House de la Direct Help Foundation, dirigida por Toni Aguilar; la Patan Children Home y la Vistare Girls Home. Los tres centran su actividad en ayudar o acoger niñas. Cada vez que llegabas a uno pensabas que no podías encontrar un sitio mejor en este mundo, pero cuando llegabas al siguiente y conocías a las niñas y al personal ya no sabías qué pensar.

Princesas

A diferencia del primer centro que visitamos, desolador, estos tres nos han conmovido por la exquisita elegancia de las chicas. Son sencillas, alegres, tranquilas... Es un gusto ver cómo hacen sus tareas en equipo con total dedicación. A Toni Aguilar le gusta llamar a su centro “La casa de las princesas”. Es una definición exacta.

Muchas niñas me vienen a preguntar cómo me llamo y de dónde soy. Tienen curiosidad por conocer gente de otros sitios. A una le enseñé un juego de reflejos en que has de palmear las manos del contrincante antes de que éste pueda evitarlo. Acabé con los brazos doloridos, porque se lo enseñaban la una a la otra y luego hacían cola para jugar con “el inventor”.

El Futuro del Nepal

Otra, tras el protocolo de nombre y nacionalidad, me explicó que quería estudiar para ser “Hotel Manager” en Estados Unidos o en Inglaterra; expuso los pasos que iba a dar en los próximos años con una claridad que ya querría yo para mí.
Y también hubo una que preguntaba a unos ingenieros franceses, que estaban allí como cooperantes, qué tenía que estudiar para poder construir plantas potabilizadoras en Nepal.
Creo que estas chicas garantizan que éste pronto será un país próspero, igualitario y bien organizado. Eso sí, espero que mantengan sus mejores tradiciones y que no pierdan su cálida inocencia.

Magia sin fronteras

El show sigue arrasando. Por lo visto no hay espectáculos de este tipo en Nepal, y los niños se vuelven como locos con los trucos y bromas del Màgic Andreu. Yo mismo me sorprendo de cómo gags y chistes que ya he presenciado en sesiones anteriores me siguen haciendo reír como el primer día. Eso es que la gracia no está en el chiste, sino en el artista.

Un maleficio

Una característica del Nepal es su influjo sobre la tecnología. Nuestros aparatos occidentales simplemente dejan de funcionar. A causa del polvo, en sólo dos días ya he tenido que limpiar las conexiones de las ópticas porque la cámara se volvía loca con el autofoco. Al Màgic Andreu le pasa algo parecido con su cámara. Y por lo que respecta a internet, no volveré a quejarme de las dificultades porque me hice esta promesa.

Show must go on

También, una subida de tensión dio al traste con el equipo de sonido del Màgic Andreu (por suerte justo después de acabar la actuación). No importa, es un profesional preparado para cualquier eventualidad, y en la siguiente utilizó su equipo portátil... que también acabó sufriendo el maleficio tecnológico del Nepal.
No importa. Sin micro. El Màgic Andreu provoca el pasmo y la risa con la misma intensidad, pues su energía sale de muy adentro.
Eso sí, esta mañana, aprovechando un impass en la tourné, ha visitado un servicio técnico que le ha reparado ambos equipos y, además, ha decidido comprar uno nuevo. Hombre previsor vale por dos.

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